21 oct. 2011

¡Diablitos en la espalda! (Parte I)

Uno de mis mayores miedos es que alguien me pidiera que le tatuase un "diablito" en la espalda... y a terminado por suceder. Afortunadamente mi reciéntemente conocida Eva es una persona con criterio y lo que quería era de la figura del Ángel Caído que todos podéis contemplar si os dáis una vuelta por el Parque del Retiro... y eso mola.


Para quienes no os suene de nada la escultura en cuestión os cuento con brevedad:
A 666 metros sobre el nivel del mar, se encuentra en el Parque del Retiro en Madrid la
fuente del Ángel Caído, coronada por una escultura en bronce que representa al Diablo en el momento en que es expulsado de los cielos junto al resto de ángeles disconformes, como describen los versos en que está inspirada la obra:

Por su orgullo cae arrojado del cielo con toda su hueste de ángeles rebeldes para no volver a él jamás. Agita en derredor sus miradas, y blasfemo las fija en el empíreo, reflejándose en ellas el dolor más hondo, la consternación más grande, la soberbia más funesta y el odio más obstinado (John Milton, El paraíso perdido, canto I)

Existen otros monumentos dedicados a la figura del Diablo en el mundo, pero, por lo que he podido encontrar en la red, esta escultura, realizada en 1877 por Ricardo Bellver, es la de mayores dimensiones.

Es conocida como El Ángel Caído aunque diferentes nombres acompañan al maligno en el ámbito de las religiones abrahámicas. Cada nombre tiene una connotación descriptiva dada por su etimología y ha estado de moda en una época u otra, aunque más bien parece que hagan referencia a distintos momentos de la historia de este personaje. Os pongo ejemplos aunque estoy convencida de que tiene que haber nombres a cascoporro:

Lucifer: el portador de la luz, haría referencia a una figura sabia y hermosa, como podría serlo en el momento en que compartía morada con el resto de ángeles celestiales.
Belial: El de las ganancias corruptas, la arrogancia o el orgullo. Tiene sentido si consideramos que su orgullo le impulsó a intentar hacerle el cucu-trás a Dios para ponerse él en el trono.
Satanás: el adversario, el oponente, el enemigo, nos hablaría del momento en que reunió a una hueste de ángeles disconformes para derrocar a Dios.
Diablo: el calumniado, el expulsado, evidentemente en el momento de su caída.
Belcebú: el señor de las moscas, asociado a la podredumbre y a la corrupción... mala prensa nada más.

Zio having fun


Así que... ¿connotaciones y significados del tatuaje? todos los que se os ocurran. No le he preguntado a Eva, por parecerme una indiscrección, pero pueden ir desde la mera estética, al tratarse de una escultura realmente bella, pasando por el afán de saber y conocimiento, el espíritu de lucha contra lo establecido, hasta llegar a un "esos cuennoos", viva el mal, mi nombre es legión, y lo típico cuando uno se tatúa a Satanás.
 

Para hacer el diseño me basé en varias fotos que encontré en internet y le quise dar un poco más de contraste. Está hecho con lápiz acuarelable, acuarela y pilot.
Eva quería haberse echado Emla para aguantar lo máximo posible, porque no se fiaba de su resistencia y, claro, cuando uno se tatúa lo quiere todo ya, que es normal, pero no encontró ninguna farmacia donde se la vendieran sin receta hasta el último momento y lo hicimos a pelo, la Emla se tiene que aplicar al menos una hora antes y dejar cubierta con film transparente hasta que se vaya a tatuar la zona. De todas maneras aguantó sus buenas 3 horas sin decir ni mú y nos dio tiempo a hacer toda la línea y parte del sombreado. En más o menos 15 días, cuando ya no lo tenga sensible y deje de estar tiernecito continuamos para acabarlo, esta vez con Emla, que ya que se la ha comprado habrá que hacer gasto.

Trazos básicos de la línea

Sombreado en proceso
 No os perdáis "¡Diablitos en la espalda! (Parte II)", para cuando esté terminado, claro.

Feliz Dies Veneris y recordad: si estáis en un ascensor y derrepente huele a pedo exclamad "Hmmm, huele a pan" así el resto de la gente aspirará fuerte y no os comeréis todo vosotros solos.

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