9 dic. 2011

Un zombie no hace granero pero ayuda al compañero


¡Qué más hubiera querido yo que compartir granero como los de Walking Dead! ¡Sola! ¡estaba sola! Bueno, como compañero contaba con un coche podrido aparcado a la
puerta del Palacio de Santa Bárbara... vienen por tiii Bárbara...

Os lo digo desde ya: aunque un zombie hace a ciento dándole lugar y tiempo, un muerto viviente sin tropa detrás no es lo mismo... al menos conseguí sacar alguna que otra expresión de asquete seguida de una risilla nerviosa entre la prensa y los blogueros asistentes al evento de presentación de la beta de "Youzee" la semana pasada. Es un portal en el que se podrán ver pelis y series, en plan Netflix, vamos, como un refrito de las páginas de streaming pero hecho legal, de pago y en HD, sin screenerazos. De momento sólo se puede acceder con invitación. Aunque como se trata de un negocio y lo suyo es que llegue al mayor número de consumidores, en principio parece que los contenidos van a ir dirigidos a freacos y nostálgicos de la generación que creció en los ochenta y sobrevivió, que somos los que nos dejamos más perras y/o dedicamos más tiempo tiempo a ver cine y series.

Montaron un evento salsero, ambientando las salas del Palacio de Santa Bárbara, en Alonso Martínez, con elementos de películas y series. Aparcados a la puerta estaban el Ecto I, una furgoneta de Dharma y un coche abandonado tras una tentativa de hacerlo inexpugnable contra el apocalípsis Z. Al entrar podías echarte unos Space Invaders en "Flynn's", entrar en el búnker de Lost a teclear los consabidos 4 8 15 16 23 42 en un ordenador viejuno para que la cuenta atrás se reincie, aporrear la puerta del hospital de Walking Dead tratando de huir de una infectada rubia muy desmejorada, tomar un poco de "crystal meth" de caramelo que Jesse y Walter iban ofreciendo recién salidos del laboratorio o tratar de disparar el trabuco de Cazafantasmas con cuidado de no cruzar los rayos.





Del sarao se encargaron los muchachos de "Andtonic", una currada, tuvieron que conseguir una pluralidad de cosas imposibles para crear la magia, a mí por lo menos me parece maravilloso. Y entre esas cosas necesitaban un infectado, como me conocen y saben que soy una payasa me lo propusieron y... ¿en serio, me vas a pagar por hacer el mongolo y caracterizarme de zombie podrido? Así que para allá que fui. Me lo pasé muy bien, hice el idiota, le olisqueé el colodrillo a las mozas que me miraban con cara de repeluqui, arrastré el pinrel, muy romeriana yo... vamos, lo que suele hacer un zombie en una convención social. 
Aproveché para echarme unos Pacman y, cómo no, me hice chorromil fotos. Por cierto, mi agradecimiento a Alberto Espada, el fotógrafo del evento, que me hizo unas cuantas fotos chu-chu-chulis














El maquillaje me lo hice en menos de una hora en un baño de reducidas dimensiones en el mismo palacio usando los truquis que ya había probado en las MZM, Halloweens y demás ocasiones en que he tenido que ponerme pupas. Los materiales, aunque no muy salubres, dan un resultado bastante efectista si se tiene un poco de maña y suficientes referencias de películas de gente podrida, además salen baratos. Claro que me encantaría poder dejarme una pasta en Lovel y Harpo, pero de momento me apaño.

MATERIALES

- Látex para moldes
- Lana
- Papel higiénico
- Pintura acrílica
- Bol y brocha de tinte
- Pinceles
- Talco
- Borla
- Cremita para el culo



EJECUCIÓN


Hidratar la piel previamente. Cortar trozos de lana y separar las capas del papel higiénico. Con ayuda del bol y la brocha de tinte disponer la lana y el papel higiénico sobre la piel con la forma que se desee de manera que queden bien empapados de látex. Dejar que seque bien.

En este ejemplo voy a hacerme un mordisco y un cacho de piel podrida en el brazo.


Al secar, el látex queda con cierta transparencia, pero el papel y la lana son opacos, así que hay que maquillarlos. Para eso vamos a usar un tono de acrílico parecido a nuestra piel, mejor un poco más claro. Cuando consigamos que se mimetice un poco y se seque aplicamos la cremita para el culo en la zona de alrededor para darle palidez a la piel que no hemos tocado. Después matizamos con polvos de talco usando la borla para quitar brillos y unificar.


Ya tenemos la textura y la base de color, ahora sólo queda usar nuestra imaginación, las referencias de maquillajes de películas que hayamos visto, los horrores que puedas haber presenciado en vietnam donde tantos muchachos murieron con la cara en el barro o buscar imágenes de archivo policial en google. Coge los acrílicos y los pinceles y decora las pupas con tanta sangre o pus como desees.


CONSEJOS

El mordisco debe ser sangrante por dentro, pero por fuera nada más que debemos poner algún verdugón, sin pasarnos.

Podemos aprovechar las zonas con más relieve para crear el borde de un corte pintando de rojo sólo por un lado del que salgan chorri-trenes. La zona más pegada al corte debe ser de un rojo más oscuro, casi negro, para crear sensación de profundidad.

El papel higiénico con látex queda con la suficiente consistencia como para despegar una esquina y hacer que parezca piel levantada. El hueco que queda debajo debe pintarse como si estuviera en carne viva.

Si lo hemos colocado en una zona articulada, como en este caso en la muñeca, seguramente se abrirá una raja que podemos aprovechar para hacer que parezca una herida.

Con un lápiz de ojos verde podemos dibujar varices gangrenosas, que siempre dan mucha vidilla.

Las lentillas le dan todo el flow al asunto así que hazte con unas. Puedes conseguir lentillas de fantasía graduadas hasta 4 dioptrías por un precio que ronda los 40€ en casi cualquier óptica.

Y lo más importante: no pienses que vas maquillado, ten actitud y... ¡diviertete!




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