28 may. 2012

Convivir con Zio es tan fácil...

Al menos eso dice mi madre. Jesús lleva dos años compartiendo su vida conmigo y no se puede quejar... o le mataré (Ehr... Sr juez, se trata de una broma retórica, de verdad). Hoy hace dos años que vivimos en concubinato y se me ha ocurrido regalarle un post y poner aquí un poco de nuestra vida privada para escarnio público. ¿Qué mejor regalo que ponerse en evidencia y repartir algo de vergüenza ajena y propia? ¡Que eso no se paga con dinero! Lo que sí he pagado con Paypal ha sido la camiseta del equipo de baloncesto de la Estrella de la Muerte que le he regalado.


Él me ha regalado el tattoo de la gorgona. Por cierto, algo que se me olvidó contar: Cuando me estaba haciendo fotos mientras Penny me tatuaba, estaba yo dando botecitos
con la pierna por el dolor y me dijo "Deja de mover la pierna que me sale movida la foto" a lo que con vehemencia contesté "¡vete a tomar por el culo!". Existe un momento mágico en el que se descubre que se ama con la suficiente confianza para que los exabruptos, sin ser el pan de cada día y acompañados de una sentida disculpa, sean recibidos con comprensión.

¿Por qué hacernos regalos? ¡Por que si no Jesús se enfurrusca! Vaaale, he sido injusta, me retracto y os cuento cómo es la cosa en realidad. Sé que hablar de todo lo que tenemos en común y lo mucho que nos queremos es aburrido, así que ahí va un chascarrillo sobre nuestras diferencias. Yo soy una despegada y las fiestas de guardar tipo cumpleaños y aniversarios siempre me la han traído al pairo, pero a mi media banana le gusta celebrar, le gustan los regalos, los que son para él y de los que se tiene que hacer cargo, las Navidades, hacer malabarismos para juntar a todo el mundo en los cumpleaños... ¡Pero si tiene alarmas para felicitar hasta a gente que no le cae bien! El caso es que para él es importante y cuando digo que se enfurrusca si no hay regalos me refiero a que si una celebración se frustra lo acusa en la misma proporción a la ilusión que siente cuando recibe un regalo, una llamada de felicitación, un link mierder en fecebook o cuando ve que la gente a su alrededor está feliz de celebrar con él lo que sea. Por eso, aunque celebrar cosas para mí no sea importante, me gusta verle sonreír y por eso nos hacemos regalos (¿Está así bien? ¿lo he arreglado?)

Si ya tenéis el post pegado al paladar como si fuera un toffee podéis dejar de leer.
De la primera foto que tenemos juntos ¡qué hortera soy!
Gracias, nene, por ser tan generoso conmigo, confiar en mí incondicionalmente y demostrarme cada día que merece la pena tenerte a mi lado. Por cierto, prometo solemnemente continuar tu brazo izquierdo, que manda redaños llevar dos años juntos y que sólo me haya dignado a tatuarte el pollico

Te quiero, Jesús, y espero que estas dos temporadas hayan sido una mierda seca en comparación con las que están por estrenar.

Tu rock'n roll queen


P.D: sí, tenía el post preparado desde hace días y no, no te tienes que preocupar para tu cumpleaños, que el baile sexy grabado con la wewcam no lo pienso colgar en el blog.

2 comentarios:

  1. Muchísimas felicidades a los dos: los años, cuando se cumplen en la compañía adecuada se restan en lugar de añadirse. Guardadme el secreto.

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  2. ¡Gracias rey!
    Y ya ves si se restan: a mí me está quitando la vida como la nicotina

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