17 oct. 2012

Plumas de pavo real imaginario: atiende qué oxímoron

Es habitual que a uno le cueste encontrar qué tatuarse... hasta que se hace el primer tattoo. Luego ya es un no parar y empiezas a notar como tu cabeza rebosa genialidades.




Así, sin haber aún terminado de dar color al primer tatuaje de María ya me vino con otros dos que quería hacerse.

El que acabamos ayer es un conjunto de tres plumas de pavo real a las que les hemos
colocado unos ojos y dado un toque de demencia, saliendo de la rabadilla hacia la espalda y la parte superior de las nalgas. Así, si en algún momento alguien le dice eso de "¿por qué no te tatúas tú el culo?" le puede responder con un dignísimo "lo siento, pero llega usted tarde".

Como traía la idea en la cabeza muy bien ordenadita, me puse con la tablet y empecé a hacer la composición bajo sus indicaciones. No obstante, cuando estaba haciendo el transfer, todavía me dio un par de pautas para modificar el estilo del tatuaje que, como podéis observar, huye del toque vaporoso del original.


La segunda idea que me trajo está ya empezada, pero eso os lo enseñaré más adelante, que también es de traca.

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