22 dic. 2012

Hazte así, que tienes un tortugo en el hombro

A los que no se nos acaba el mundo ni nos toca la lotería, lo que nos queda es seguir currando. Y hablo de currar en el sentido más global, que ser Zio cuesta un trabajo ¡ná que no!

Y mañana mando al tajo a despachar corderos al Señor Gerar con el hombro dolorido, que ha venido hoy a empezarse un maorí detrás del que llevaba un tiempo. 


Después de un par de intercambios de archivos llegamos a un diseñete estiloso que parte
del hombro hasta  una miaja por encima del codo. Me gustó la idea del "caralimón" en el caparazón del tortugo, con su boquino fruncido y todo. 


Una sesión en la que no se ha echado de menos para nada la música que suelo poner en el estudio porque entre Gerardo, Virginia (su señora) y mi Jesus, que es amigo de ellos desde hace años, me han tenido entretenida con cotilleos del grupo una plática en la que contrastaban datos acerca de sus allegados comunes.

¡Mañana más! a tirar para abajo, que lo que queda por rellenar de hoy va a estar de mírame y no me toques, jarl.


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